Es relativamente más barato que el tratamiento con láser y la variación de las longitudes de onda permite utilizarlo también para otros problemas de la piel, como el tratamiento del acné y la reparación de la piel dañada por el sol. Este método se denomina fototermólisis selectiva.
Durante el tratamiento, el pigmento de cada pelo absorbe la luz emitida por el dispositivo IPL y la convierte en calor. Esto destruye el folículo e impide que crezca un nuevo vello en su lugar. Mientras que otros salones recomiendan su uso en vello oscuro y piel clara, nosotros utilizamos el sistema especializado Ellipse, que ofrece excelentes resultados en distintos tonos de piel y vello.
La depilación IPL puede utilizarse en varias zonas del cuerpo y la cara. Por ejemplo, puede usarse en el labio superior en lugar de cremas depilatorias, que tienen un olor desagradable y pueden causar sensibilidad, o en la zona del bikini como alternativa menos dolorosa a la depilación con cera. No es un sistema de depilación permanente, pero reduce el vello, por lo que el vello que vuelve a crecer es mucho menos grueso y menos perceptible. También deja la piel más suave, a diferencia de otros tratamientos de depilación como el afeitado, que puede provocar sequedad e irritación.
Como el crecimiento del vello es mucho más lento y menos perceptible que en las opciones típicas de depilación, sólo se necesita una sesión cada cuatro u ocho semanas. No corre el riesgo de que se le enquisten los pelos ni de sufrir irritaciones, y se sorprenderá gratamente con una piel rejuvenecida, suave y sedosa.